No soy una buena persona, tampoco simulo serlo porque además de no-buena soy vaga y me dá fiaca el esfuerzo de la simulación, así que les voy a decir sin vueltas que comencé a mirar esta serie con el sólo objetivo de ver fracasar a los guionistas desde la comodidad de mi sillón. Y me equivoqué.
Hannibal es la versión mejorada de las películas y la oportunidad de ver la saga en orden cronológico. Todo es perfecto: el guión, las actuaciones, los personajes, pero lo que más me asombró fue la estética.
En la serie, la belleza es tan importante que justifica toda crueldad y así entendemos mejor al protagonista. La locura, el delirio, la cocina, el placer del arte, la muerte, todo se mezcla en una hermosa imagen, tal cual lo ve Hannibal. ¿Cómo puede estar mal algo que es hermoso y delicioso?
Muy recomendable. No verla es el verdadero pecado.

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